Casa Molle, un hotel imperdible en el Valle del Elqui

María José Tupper
Escrito por María José Tupper | 25 marzo 2021

Tuve el privilegio de ir a Casa Molle en noviembre del año pasado con un grupo de nueve parejas de amigos. Si bien después de un año de encierro este panorama prometía y pintaba increíble, lo que vivimos ese fin de semana nos dejó a todos gratamente sorprendidos, superando en un 100% nuestras expectativas.

Casa Molle es un lugar que invita, emociona y te conecta con la naturaleza y sus cielos estrellados. Es un oasis paradisiaco a una hora de vuelo desde el Aeropuerto Arturo Merino Benítez, en Santiago, al Aeropuerto La Florida, en La Serena.

 

Casa Molle

Casa Molle

 

Allí nos estaban esperando en un minibús, una guía y el chofer, quienes nos fueron contando en el breve trayecto hasta el hotel acerca de todas las actividades de las cuales íbamos a poder disfrutar. El traslado duró aproximadamente 20 minutos, hasta que llegamos a Casa Molle, en el Valle del Elqui. 17 hectáreas, cubiertas por los cielos más limpios del mundo y rodeadas de majestuosos cerros, ríos y vegetación.

A la llegada nos esperaba el staff para darnos la bienvenida. De ahí en adelante, todo fue disfrutar de lo que tiene este maravilloso hotel para ofrecer.

 

PISCINA Y HOT TUB

Nos instalamos y rápidamente nos fuimos a la piscina. Al ser un full board o pensión completa (con comida y tragos de la mejor calidad), nos ofrecieron algo para tomar. Ya nos tenían preparado un aperitivo delicioso y muy fino, servido con gracia y buen gusto.

 

Piscina de Casa Molle

Piscina al aire libre

 

A la hora de almuerzo nos instalamos en uno de los comedores, con las mesas maravillosamente puestas. Apareció entonces la “Mari” (María Graciela Cortés, chef ejecutiva del hotel), quien nos contó desde los vinos ofrecidos durante el almuerzo hasta de cada uno de los platos y postres que nos iban a servir. Lo mismo ocurrió los días siguientes, cada vez que íbamos a comer.

 

Grupo de amigos en el comedor

Grupo de amigos en el comedor

 

La gastronomía aquí es principalmente mediterránea, con una cocina de alta gama en la que crean platos nuevos con sabores y productos regionales para sorprender a los huéspedes. Muchos de los ingredientes los obtienen de la huerta cultivada de forma orgánica, árboles frutales y gallinas felices.

Luego del almuerzo, descansamos un rato y nuestro próximo panorama fue meternos en los hot tubs, en donde nuevamente apareció una persona a ofrecernos de todo. Como queda claro, el servicio aquí es muy personalizado.

 

ENTORNO NATURAL

Casa Molle está inspirada principalmente en los paisajes y en el sorprendente entorno del Valle del Elqui, rescatando sus colores, texturas y formas para mimetizarse con él. La cultura molle también es una fuente de inspiración, especialmente en el anfiteatro, que es una réplica a escala de una vasija molle. También sus faroles, puertas y letreros tienen un claro diseño que recuerda a esta cultura milenaria.

 

Jardines de Casa Molle

Jardines de Casa Molle

 

Las construcciones del hotel rescatan los recursos del lugar como la totora, la brea, la piedra, el maicillo y el adobe. También hay muchos jardines con especies nativas, frutales, cactus y suculentas. Todo esto genera un sentido de identidad y pertenencia con el entorno del Valle del Elqui.

En las habitaciones (24 piezas muy acogedoras), y en general en todos los interiores, usan materiales nobles como la madera, el mimbre y texturas de lino, algodón y sisal, en una gama de colores tierras y pasteles, para no olvidar la región en la que estamos.

 

Hotel Casa Molle

Casa Molle

 

TREKKING Y BICICLETAS

Al día siguiente me animé y fui a hacer un trekking con el guía del hotel al cerro Molle. Él llevaba agua, bastones y todo lo necesario para que mi experiencia fuera grata y segura. Otros prefirieron realizar una clase de yoga, una cabalgata por los alrededores o jugar golf, y unas pocas optaron simplemente por quedarse disfrutando de las instalaciones del hotel, la piscina al aire libre, la piscina climatizada y el gimnasio, entre muchos otros espacios que vale la pena aprovechar en Casa Molle.

 

Área de descanso en Casa Molle

Área de descanso en Casa Molle

 

En la noche del sábado fue un cantante a realizar un show en vivo y karaoke, cual fue muy entretenido. Estuvimos todos animados cantando hasta bastante entrada la noche.

El domingo, luego de un desayuno realmente surtido y reponedor, salimos a hacer un paseo en bicicleta. Las bicicletas, a disposición de los huéspedes, estaban impecables y en excelente estado.

Luego del almuerzo nos esperaba el minibús para llevarnos al aeropuerto y emprender el camino de regreso a casa.

 

Viaje en grupo a Casa Molle

Viaje en grupo a Casa Molle

 

Mi experiencia en Casa Molle fue increíble. Tanto para amigas, parejas, familias y para todo aquél que quiera sorprenderse y relajarse, este es un pedacito de cielo en el Valle del Elqui.

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DATOS PRÁCTICOS

INSTALACIONES

Casa Molle cuenta con acceso para personas con movilidad limitada, anfiteatro, área de baby fútbol, de bicicross y de bowls, cancha de golf de 9 hoyos, circuito deportivo al aire libre, hot tub, lagunas, piscina al aire libre y piscina temperada, sauna, spa y zona de parrillas.

 

CLIMA

En verano es muy caluroso por lo que conviene llevar buena protección solar, ropa fresca y una segunda capa o abrigo para las noches en que baja la temperatura.

 

POLÍTICA DE NIÑOS

Entre los 3 y 13 años, pagan el 50% del valor, compartiendo habitación con los padres. Los menores de 2 años están liberados.

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