VIAJEROS

Hacia las raíces de Isla de Pascua

Rapa Nui es un tesoro en medio del océano Pacífico. Una isla mágica cargada de energía y misterio. El ombligo del mundo me recibió durante cuatro días para disfrutar y mostrarme su belleza natural y cultural. Recorrer a caballo, bucear en el moai sumergido y vivir la experiencia de sus bailes ancestrales en torno a un curanto fue mi bienvenida a la isla. ¡Descubre este mágico viaje de @viajaconmigotv!

Tita Ureta buceando en el Moái Sumergido en Isla de Pascua
Tita Ureta buceando en el Moái Sumergido de Isla de Pascua

Una de mis grandes pasiones es el mar. Por eso quise partir mi viaje en Isla de Pascua buceando. Esta es una de las islas oceánicas con mayor grado de endemismo del mundo. De todos los viajes que he realizado a este lugar, esta fue la primera vez que buceé con una local, quien me llevó a conocer el tesoro submarino que se esconde aquí.

EN EL FONDO DEL MAR

En Rapa Nui hay diferentes áreas de buceo y por lo general están ubicadas en la costa oeste de la isla. Lo más característico de las aguas de este lugar es su impresionante color azul, mezclado con arrecifes de coral, roca volcánica y coloridos peces. La visibilidad que hay en el fondo del mar es maravillosa. Por algo la zona es reconocida como una de las cinco mejores del mundo cuando de buceo y claridad se habla. Su porcentaje de peces endémicos es muy alto: el segundo mayor del mundo después de Hawái.

El día de hoy, los botes pintan de colores la caleta de Hanga Roa, la capital de Rapa Nui. Por el fuerte viento hay que estar alerta a que las condiciones estén óptimas para salir a bucear. Dejar atrás tierra firme para vivir la experiencia del famoso Moái Sumergido con la instructor de buceo Tai Roloff es un verdadero espectáculo en medio del océano Pacífico. Sumergirse a una profundidad de 18 metros promedio, ver un moai hundido –aunque no sea real, ya que lo puso Mike Rapu, dueño de un centro de buceo, en 2004 en honor a su fallecido abuelo– rodeado de arrecifes de coral y diversos tipos de peces, es una de las experiencias más lindas que he vivido en mis viajes.

Tita Ureta antes de bucear en Isla de Pascua
Tita Ureta

He buceado en más de 10 lugares del mundo y este definitivamente quedó dentro de mis favoritos. Me sentí cautivada con todo ese mundo submarino; es una maravilla observar desde el medio del Pacífico esta isla volcánica, un tesoro que nos invita a conservar el planeta, a cuidarlo, quererlo y respetarlo.

DEL MAR A LA MÁGICA TIERRA

Se dice que a los rapa nui hay que sacarlos del agua para que muestren la isla a los visitantes. Así fue con Pomare Tepano, una reconocida surfista de nuestro país que nos llevó a conocer los rincones más mágicos de su tierra.

Partimos nuestro primer día de expediciones por una de las islas más mágicas del planeta en el complejo de Ahu Akivi, los siete moais que miran hacia el mar perfectamente alineados y que son reconocidos por ser un punto astrológico en la isla. Desde este lugar, antiguamente los habitantes controlaban el cambio de las estaciones. Los rostros de los moais miran exactamente donde se pone el sol durante el equinoccio de la primavera y sus espaldas reciben el sol del amanecer en el equinoccio de otoño.

Ahu Akivi en Isla de Pascua
Ahu Akivi

Se cuenta que estos siete moais, a diferencia de los otros de la isla, miran al mar para ayudar a los navegantes. También se dice que aquí hace muchos años llegaron siete exploradores navegando a través del mar para localizar la isla y fueron quienes la descubrieron, quedándose en el lugar esperando la llegada del primer rey de Rapa Nui, Hotu Matu’a. Él los habría enviado, antes de colonizar la isla, desde Hiva, una mítica tierra de la cultura polinésica de donde habrían provenido los ancestros de los rapa nui.

Después de vivir el primer acercamiento con la isla, montamos a caballo y partimos en dirección hacia Ana Kakenga, las famosas cuevas de las dos ventanas. Luego de 30 minutos de cabalgata, llegamos hasta el acceso de las cavernas, un espacio de menos de un metro donde tienes que entrar agachado. Caminamos durante 10 minutos y llegamos a la primera ventana, una verdadera postal contrastada con el azul profundo del Pacífico, un lugar que se mantiene intacto con el paso del tiempo y se encuentra tal como estaba hace miles de años atrás, cuando se formó por la erupción de un volcán y las burbujas de lava a medida que ésta iba avanzando.

LOCALES, BAILES Y TRADICIONES

Cada vez que viajo me gusta conocer a los lugareños, en este caso los rapa nui. Siempre lo he dicho: tener amigos locales es lo mejor cuando uno quiere conocer un sitio. Así, puedo conocer el verdadero ADN de esta cultura y sus tradiciones. Por eso dedicamos un día para encontrarnos con ese Rapa Nui profundo y vivir un día de bailes, curanto y vestimentas típicas, las que tienen una fuerte influencia polinésica.

El clima de la isla es uno de los principales factores que explican el vestir tradicional de este lugar. Las personas generalmente llevan prendas livianas y partes del cuerpo descubiertas. Los hombres solo se cubren de la cintura para abajo con un taparrabo y usan una corona con plumas y pajas de la zona. Las mujeres llevan faldas cortas de pluma y paja y una especia de sostén hecho de plumas, con el tronco descubierto.

Los trajes típicos se complementan con tatuajes y pinturas, otras de las tradiciones de los isleños, que son un complemento perfecto entre naturaleza y arte. Dibujos de flora y de fauna son algunos de los adornos que se pueden ver sobre los cuerpos rapa nui.

Me llamó tanto la atención cómo se vestían que quise disfrutar de una tarde con todo el estilo Rapa Nui y sentirme una verdadera pascuense. Fue así como vivimos un atardecer de bailes y costumbres en medio de paisajes verdes y palmeras con vista al océano, la cual terminó con un umu (curanto), tradicional plato que se hace en comunidad para compartir entre todos en torno a la comida.

Dicen que Rapa Nui te atrapa. Y así fue. En este viaje pude gozar la isla desde la aventura, sus raíces y la diversidad de su geografía, la cual permite que uno pueda practicar deportes y empaparse de una cultura distinta, muy atractiva para quienes vivimos en el continente. Si tú también quieres conocer esta isla, la más aislada de las polinésicas, encuentra el mejor paquete aquí.

Para terminar, ¡mira el registro de lo que fue el viaje de Tita Ureta a Isla de Pascua!

Tita Ureta y su viaje por Rapa Nui